Es viernes y acabas de salir del último parcial. Anoche estudiaste biología hasta la una, aprobaste con lo justo y, en el camino de regreso, ya no recuerdas las fases de la mitosis. En un mes llega el final acumulativo y vas a tener que aprenderlo todo de nuevo.
Estudiar todo la víspera sirve para salir del paso, pero deja poco para después. El repaso espaciado propone repartir ese mismo tiempo en sesiones cortas, separadas por días, y ponerte a prueba en cada una. Aquí tienes cómo hacerlo, con un calendario listo para copiar y un ejemplo de semana de exámenes.

¿Qué es el repaso espaciado?
El repaso espaciado es una forma de estudiar en la que vuelves a un mismo tema en varias sesiones cortas, separadas por días, en lugar de estudiarlo todo de una vez. En cada sesión intentas recordar sin mirar y después corriges. La separación entre repasos se ajusta según cuánto falta para el examen.
Lo contrario es estudiar en bloque, varias horas seguidas la noche anterior. No se trata de estudiar más, sino de repartir el mismo tiempo en el calendario.
Por qué funciona
La curva del olvido, sin exagerar
A fines del siglo XIX, el psicólogo alemán Hermann Ebbinghaus midió cómo se pierde lo aprendido con el tiempo y trazó la llamada curva del olvido. En 2015, dos investigadores de la Universidad de Ámsterdam repitieron el experimento: una persona pasó 70 horas aprendiendo listas y reaprendiéndolas tras intervalos de 20 minutos a 31 días, y la curva se pareció a la original, aunque con un probable repunte a partir de las 24 horas.
Desconfía de los porcentajes exactos de olvido que circulan en redes: la curva se midió con listas para memorizar, y la réplica, con una sola persona. La idea útil es más simple: sin repaso, lo aprendido se va perdiendo.
¿Cuánto esperar entre un repaso y otro?
En la guía de técnicas de estudio efectivas vimos el metaanálisis de 2006 sobre el tema. En 2008, los mismos autores midieron cuánto conviene esperar: más de 1.350 personas aprendieron una serie de datos, tuvieron un repaso tras un intervalo de hasta tres meses y medio y una prueba final hasta un año después del repaso.
Al alargar el intervalo, el resultado primero mejoraba y luego bajaba poco a poco. Y el mejor intervalo creció con la distancia hasta la prueba: con la prueba a una semana, rondó entre el 20 y el 40% de ese plazo, más o menos de uno a tres días; con la prueba a un año, entre el 5 y el 10%, varias semanas. Para un parcial cercano, entonces, repasos casi pegados; para el final del semestre o un examen de admisión, cada vez más separados.
¿Cómo se hace el repaso espaciado?
Se hace en tres movimientos: estudias el tema una vez y lo conviertes en preguntas; agendas varias fechas de repaso, cada vez más separadas; y en cada fecha respondes esas preguntas sin mirar antes de corregir. Cada repaso puede durar entre 10 y 20 minutos, así que cabe incluso en días con trabajo o clases.
- Estudia el tema una vez, con calma. Si la lectura se te hace pesada, mira cómo leer más rápido sin perder la comprensión.
- Conviértelo en preguntas. Escribe de cinco a diez preguntas que te obliguen a producir la respuesta: una definición, una causa, un ejercicio.
- Anota las fechas en ese momento. El día de la primera sesión es el día 0; marca en tu agenda o en el celular los días 1, 3, 7, 14 y 30.
- Primero recuerda, después mira. Responde con los apuntes cerrados, corrige y marca lo que fallaste.
- Ajusta. Lo que fallaste vuelve al día siguiente; lo demás sigue el calendario.
Calendario de repasos: días 1, 3, 7, 14 y 30
Estos cinco días no son una cifra científica exacta, sino una regla práctica fácil de recordar. Respetan lo que sí tiene respaldo: separar los repasos y alargar esa separación cuando quieres recordar a más largo plazo.
| Repaso | Si empezaste un lunes | Qué hacer | Tiempo |
|---|---|---|---|
| Día 1 | Martes | Responde tus preguntas sin mirar, corrige y marca las que fallaste | 15 a 20 min |
| Día 3 | Jueves | Responde todas otra vez y explica en voz alta las que fallaste el día 1 | 15 min |
| Día 7 | Lunes siguiente | Mezcla estas preguntas con las de otro tema de la semana | 15 min |
| Día 14 | Lunes, dos semanas después | Escribe de memoria un esquema del tema y compáralo con tus apuntes | 15 min |
| Día 30 | Miércoles, un mes después | Simulacro corto con preguntas tipo examen y tiempo límite | 15 a 20 min |
Si el examen llega antes, comprime el calendario: con una prueba a una semana, repasar los días 1, 3 y 6 deja separaciones de uno a tres días.
Repaso espaciado y recuperación activa
Son dos técnicas distintas que rinden más juntas. El repaso espaciado decide cuándo vuelves a un tema; la recuperación activa, qué haces en ese momento: recordar sin mirar en lugar de releer. Si en cada fecha solo relees, aprovechas el calendario pero pierdes la parte que más fija lo aprendido.
En un experimento publicado en Science en 2008 (Karpicke y Roediger), universitarios aprendían vocabulario de un idioma extranjero. Una vez que acertaban una palabra, algunos seguían estudiándola sin responderla y otros seguían respondiéndola sin estudiarla. Estudiar de nuevo lo ya aprendido no tuvo efecto en el recuerdo posterior; seguir poniéndose a prueba tuvo un efecto grande. Y lo que cada uno predecía sobre su rendimiento no tenía relación con lo que logró. Por eso cada repaso debe terminar con una prueba, no con una impresión.
Con cuaderno o con flashcards
Las dos sirven; lo importante es saber cada día qué te toca repasar.
En papel: cuaderno y cajas de Leitner
En el cuaderno, reserva las últimas páginas como agenda de repasos y anota cada tema nuevo en sus cinco fechas. Con tarjetas de cartulina, una práctica popular es el método de las cajas de Leitner: las tarjetas nuevas van a la caja 1, que se repasa a diario; las que aciertas pasan a la 2, cada tres días, y luego a la 3, una vez por semana. Si fallas una, vuelve a la 1. Los intervalos son una convención: adáptalos a tu ritmo.
Flashcards para estudiar en Anki
Anki es una app de flashcards gratuita en computadora y Android (en iPhone, la versión oficial es de pago) que calcula sola cuándo vuelve cada tarjeta, según qué tan fácil te resultó. Escribe tus propias tarjetas, una idea por tarjeta y en forma de pregunta, y repasa un poco cada día.
Para armar los mazos, un estudio con flashcards de vocabulario (Kornell, 2009) encontró que un mazo grande funcionó mejor que cuatro pequeños estudiados por separado, porque cada tarjeta tarda más en volver. Espaciar también le ganó a estudiar todo el último día, y en conjunto fue mejor para el 90% de los participantes, aunque tras la primera sesión el 72% creía que concentrar había funcionado mejor.
Ejemplo: una semana de exámenes
Supón que tienes Química el miércoles e Historia el viernes, y que empiezas el sábado anterior.
| Día | Química (examen el miércoles) | Historia (examen el viernes) | Tiempo total |
|---|---|---|---|
| Sábado | Primera sesión: estudias los temas y escribes tus preguntas | Nada todavía | 90 min |
| Domingo | Repaso 1: preguntas sin mirar y corrección | Primera sesión: estudias los temas y escribes tus preguntas | 1 h 50 min |
| Lunes | Repaso 2: ejercicios mezclados, con foco en lo que fallaste | Repaso 1: preguntas sin mirar y corrección | 50 min |
| Martes | Simulacro con tiempo y revisión de errores | Descanso del tema | 45 min |
| Miércoles | Examen | Repaso 2: línea de tiempo de memoria y preguntas falladas | 20 min |
| Jueves | Descanso del tema | Simulacro con tiempo y revisión de errores | 40 min |
| Viernes | Descanso del tema | Examen | Sin estudio |
La víspera de cada examen es para un simulacro y para corregir errores, no para un atracón. Después, agenda un repaso de cada materia a los 14 y a los 30 días, para que el final acumulativo no te encuentre en cero. Si estudias con poco tiempo o con ruido en casa, mira cómo estudiar para un examen importante sin condiciones ideales.
Errores comunes al repasar
- Repasar releyendo. Te deja la sensación de saber, sin la práctica de recordar.
- Empezar la víspera. Sin días entre sesiones no hay espaciado. Si el examen es mañana, ponte a prueba hoy y usa el calendario desde el próximo tema.
- Dejar que los repasos se acumulen. Si te atrasas, no te pongas al día en una tarde: empieza por lo más antiguo y reparte el resto.
- Repasar solo lo fácil. El tiempo rinde más en las preguntas que fallaste.
Fuentes
- Cepeda, N. J., Pashler, H., Vul, E., Wixted, J. T. y Rohrer, D. (2006). Distributed practice in verbal recall tasks: A review and quantitative synthesis. Psychological Bulletin, 132(3), 354-380.
- Cepeda, N. J., Vul, E., Rohrer, D., Wixted, J. T. y Pashler, H. (2008). Spacing effects in learning: A temporal ridgeline of optimal retention. Psychological Science, 19(11), 1095-1102.
- Karpicke, J. D. y Roediger, H. L. (2008). The critical importance of retrieval for learning. Science, 319(5865), 966-968.
- Kornell, N. (2009). Optimising learning using flashcards: Spacing is more effective than cramming. Applied Cognitive Psychology, 23(9), 1297-1317.
- Murre, J. M. J. y Dros, J. (2015). Replication and analysis of Ebbinghaus’ forgetting curve. PLOS ONE, 10(7), e0120644.
Para empezar esta noche
Elige la materia con el examen más cercano y el último tema que viste en clase. Escribe cinco preguntas, respóndelas mañana sin mirar y anota en tu agenda los días 3, 7, 14 y 30. Con un tema en marcha, el sistema ya está armado; después solo sumas temas. Hay más guías para estudiar con método en la sección Estudiar Mejor.

Luiz Loiola es periodista y redactor de contenidos digitales con más de 8 años de experiencia en medios de comunicación y portales de noticias. Apasionado por temas de bienestar, tecnología, entretenimiento y estilo de vida, escribe con el objetivo de informar de forma clara, accesible y cercana al lector. Colabora con Portal Calera llevando contenido de calidad para el día a día de las personas.





