Son las once de la noche y mañana tienes el parcial. Llevas tres horas releyendo los apuntes, con medio cuaderno pintado de amarillo, y sientes que ya lo tienes. Al día siguiente lees la primera pregunta y la mente se queda en blanco. No fue falta de esfuerzo: releer y subrayar, lo que más hacemos al estudiar, está entre lo que menos rinde.
Esta guía reúne las técnicas de estudio efectivas según la evidencia: cuáles funcionan mejor, cuáles te hacen perder tiempo y cómo aplicar cada una en sesiones cortas, aunque estudies después del trabajo o en una casa con ruido. Al final encontrarás un plan para combinarlas durante una semana.

¿Cuáles son las técnicas de estudio más efectivas?
Las dos técnicas con más respaldo son la práctica de recuperación, que consiste en ponerte a prueba sin mirar los apuntes, y el repaso espaciado, que consiste en repartir el estudio en varias sesiones. Funcionan en distintas edades, materias y tipos de examen. Les siguen tres con evidencia moderada: preguntarte por qué, explicarte el tema y mezclar ejercicios.
La referencia más citada para saberlo es una revisión publicada en 2013 por cinco psicólogos de universidades de Estados Unidos (Dunlosky y colaboradores). Analizaron la investigación sobre diez técnicas que los estudiantes usan de verdad y calificaron cada una según su utilidad: alta, moderada o baja. En 2021, un metaanálisis de Donoghue y Hattie, con 242 estudios y más de 169.000 participantes, llegó a un orden muy parecido: arriba quedaron el repaso espaciado y ponerse a prueba; abajo, el subrayado y el resumen.
Las 10 técnicas evaluadas, de mayor a menor utilidad
La tabla resume la clasificación de la revisión de 2013 y agrega una forma concreta de usar cada técnica en 15 minutos.
| Técnica | En qué consiste | Utilidad | Cómo usarla en 15 minutos |
|---|---|---|---|
| Práctica de recuperación | Responder preguntas o escribir lo que recuerdas sin mirar | Alta | Cierra el cuaderno, escribe todo lo que recuerdas del tema y luego corrige con tus apuntes |
| Repaso espaciado | Repartir el estudio de un tema en varias sesiones separadas | Alta | Repasa hoy lo que viste hace tres días, en vez de sumar más tiempo al tema de hoy |
| Interrogación elaborativa | Preguntarte por qué algo es cierto | Moderada | Elige cinco datos del tema y escribe al lado por qué ocurre cada uno |
| Autoexplicación | Explicarte cada paso mientras estudias | Moderada | Resuelve un ejercicio diciendo en voz alta por qué das cada paso |
| Práctica intercalada | Mezclar tipos de problemas en una misma sesión | Moderada | Haz seis ejercicios de tres temas distintos, mezclados, en lugar de seis del mismo tema |
| Resumen | Escribir una versión corta del texto | Baja | Úsalo al final: resume de memoria y después revisa qué faltó |
| Subrayado | Marcar frases del texto | Baja | Subraya poco y convierte cada frase marcada en una pregunta |
| Palabra clave | Asociar un término a una palabra parecida y a una imagen | Baja | Resérvala para vocabulario o listas cortas |
| Imágenes mentales | Imaginar escenas del texto mientras lees | Baja | Úsala con textos fáciles de visualizar, no como método principal |
| Relectura | Volver a leer el material | Baja | Haz una buena primera lectura y cambia las siguientes por preguntas |
Que una técnica tenga utilidad baja no significa que no sirva para nada. Significa que ayuda solo en algunos casos o que la evidencia es limitada. En el metaanálisis de 2021, incluso el subrayado y el resumen mostraron algún efecto, aunque menor que el de las demás. El problema aparece cuando son lo único que haces.
Las dos que más rinden
Práctica de recuperación: ponerte a prueba antes del examen
Cada vez que intentas recordar algo sin mirar, no solo compruebas lo que sabes: también lo fijas mejor. En un experimento de la Universidad Washington en San Luis (Roediger y Karpicke, 2006), un grupo de estudiantes leyó textos breves y luego los volvió a leer. Otro grupo, en lugar de releer, escribió lo que recordaba, sin ninguna corrección. Cuando la prueba final se hizo a los cinco minutos, releer funcionó mejor. Pero a los dos días y a la semana, quienes se habían puesto a prueba recordaban bastante más. Lo curioso es que quienes releyeron se sentían más seguros de que iban a recordar.
Algunas formas simples de practicarla:
- La hoja en blanco: cierra el cuaderno y escribe todo lo que recuerdas del tema. Después compara y marca lo que faltó.
- Preguntas del capítulo o de la guía del profesor, respondidas antes de mirar la respuesta.
- Tarjetas con la pregunta de un lado y la respuesta del otro.
- Exámenes de años anteriores, con tiempo, como si fuera el real.
Al terminar, revisa siempre tus respuestas. Corregir los errores es parte del ejercicio: si no lo haces, puedes terminar fijando una respuesta equivocada.
Repaso espaciado: varias sesiones cortas en lugar de una larga
Estudiar un tema en tres sesiones separadas por algunos días suele dejar más que estudiarlo dos horas seguidas la víspera. Es uno de los resultados más repetidos de la psicología del aprendizaje: un metaanálisis de 2006 (Cepeda y colaboradores) reunió 839 comparaciones de 317 experimentos sobre el tema.
Ese trabajo encontró algo muy práctico: la separación ideal entre repasos depende de cuánto tiempo necesitas recordar. Cuanto más lejos está el día en que lo vas a usar, más conviene separar las sesiones. Como regla práctica, para un examen cercano bastan uno o dos días entre repasos; para la base de una materia que se acumula durante el semestre, puedes separarlos una semana o más. Lo explicamos con un calendario listo para usar en la guía de repaso espaciado.
Tres técnicas que suman: preguntarte por qué, explicártelo y mezclar ejercicios
Estas tres recibieron una calificación moderada. Funcionan bien en estudios de laboratorio, pero todavía hay pocas pruebas en aulas reales, así que conviene usarlas como complemento de las dos anteriores.
Interrogación elaborativa
Consiste en preguntarte por qué cada dato es cierto y responderte con lo que ya sabes. En lugar de memorizar que la inflación reduce el poder de compra, te preguntas: ¿por qué con el mismo sueldo alcanza para menos? Al responder, conectas el dato nuevo con algo que ya entiendes, y eso lo vuelve más fácil de recordar.
Autoexplicación
Es explicarte, mientras estudias, por qué das cada paso (la misma idea que usa la técnica Feynman). Sirve mucho en matemática, física o contabilidad: cuando resuelves un ejercicio o revisas uno resuelto, dices en voz alta o escribes al margen por qué se hizo cada operación. Si no puedes explicar un paso, ya encontraste lo que tienes que repasar.
Práctica intercalada
Los libros suelen agrupar los ejercicios por tema: veinte del mismo tipo, uno detrás de otro. Intercalar es mezclarlos. En un estudio con problemas de matemática (Rohrer y Taylor, 2007), los estudiantes que practicaron con ejercicios mezclados rindieron peor durante la práctica, pero bastante mejor en la prueba de una semana después. Mezclar te obliga a decidir qué método usar en cada problema, y eso es justo lo que pide un examen.
Releer y subrayar: por qué se sienten útiles y rinden poco
Si relees y subrayas, no eres el único. En una encuesta a 177 universitarios (Karpicke, Butler y Roediger, 2009), la mayoría contó que relee varias veces sus apuntes o el libro, y relativamente pocos se ponían a prueba mientras estudiaban.
Los autores lo explican con lo que llaman ilusión de competencia. Cuando relees un texto, lo reconoces cada vez más rápido, y esa facilidad se confunde con saberlo. Pero reconocer no es lo mismo que recordar: en el examen no tienes el texto delante. Por eso la relectura da tranquilidad la noche anterior y deja poco para el día siguiente.
No hace falta abandonarlas, solo cambiarlas de lugar:
- Lee una vez con atención y después pasa a las preguntas. Si quieres aprovechar mejor esa primera lectura, mira cómo leer más rápido sin perder comprensión.
- Subraya poco y convierte cada frase subrayada en una pregunta para tu próxima sesión.
- Si haces un resumen, escríbelo de memoria y después compáralo con el texto.
Técnicas de estudio para universitarios y para secundaria: qué cambia
Los principios son los mismos en cualquier nivel. Lo que cambia es la forma de aplicarlos.
En la universidad, el volumen es mayor y muchos exámenes acumulan temas de todo el semestre. Ahí el repaso espaciado deja de ser opcional: sin él, cada parcial empieza casi desde cero. Consigue exámenes de años anteriores de la misma cátedra y úsalos como práctica de recuperación. Si estudias en grupo, aprovéchenlo para hacerse preguntas, no para releer juntos. Y si trabajas y estudias, las tarjetas caben en el transporte o en una fila. Para armar un plan con las horas que de verdad tienes, revisa cómo estudiar para un examen importante sin condiciones ideales.
En la secundaria, las mismas técnicas funcionan en una versión más simple: cinco preguntas al cerrar cada tema, repasos cortos durante la semana y ejercicios mezclados antes de la prueba. Si eres madre, padre o tutor, ayuda más preguntarle qué recuerda que comprobar si ya leyó. Y hay una buena noticia: en el metaanálisis de 2021, el efecto de estas técnicas fue mayor en los estudiantes con más dificultades.
Cómo combinar las técnicas de estudio efectivas en una semana
Este plan sirve para una semana normal de clases, con unos 45 minutos al día. Ajusta los tiempos a tu rutina; lo importante es el orden.
| Día | Qué hacer | Tiempo |
|---|---|---|
| Lunes | Estudia el tema nuevo y ciérralo con cinco preguntas sin mirar | 45 min |
| Martes | Hoja en blanco del tema del lunes y luego el tema nuevo | 45 min |
| Miércoles | Ejercicios mezclados de los temas de la semana | 40 min |
| Jueves | Explica un tema en voz alta, o a alguien, y anota lo que no supiste | 30 min |
| Viernes | Repaso espaciado: vuelve a las preguntas del lunes y del martes | 30 min |
| Sábado | Simulacro con un examen anterior o preguntas con tiempo | 60 min |
| Domingo | Descanso, o un repaso ligero de tus errores de la semana | 15 min |
Si solo tienes 15 minutos al día, haz la hoja en blanco del tema más reciente y cinco preguntas de un tema anterior. Es poco tiempo, pero ya combina las dos técnicas que más rinden. Si prefieres sesiones más largas, el método Pomodoro para estudiar te ayuda a dividirlas en bloques con pausas. Para que esos bloques cortos sean de verdad concentrados, revisa estas técnicas de enfoque y elige la que mejor encaje contigo. Y si lo que te cuesta es sostener la lectura de todos los días, empieza por un hábito de lectura diaria pequeño.
Lo que la evidencia todavía no sabe
Conocer los límites de estos estudios ayuda a no esperar milagros:
- La mayoría mide la memoria de datos y conceptos. Para la comprensión profunda, o para aplicar lo aprendido a problemas nuevos, los resultados son menos claros, como advierten los propios autores del metaanálisis de 2021.
- Las tres técnicas de utilidad moderada todavía tienen pocos estudios en clases reales.
- Ninguna técnica reemplaza lo básico: dormir lo suficiente y estudiar sin el celular encima. Si te cuesta concentrarte, empieza por esta guía para mejorar el enfoque según la ciencia.
Fuentes
- Dunlosky, J., Rawson, K. A., Marsh, E. J., Nathan, M. J. y Willingham, D. T. (2013). Improving students’ learning with effective learning techniques: Promising directions from cognitive and educational psychology. Psychological Science in the Public Interest, 14(1), 4-58.
- Donoghue, G. M. y Hattie, J. A. C. (2021). A meta-analysis of ten learning techniques. Frontiers in Education, 6, 581216.
- Roediger, H. L. y Karpicke, J. D. (2006). Test-enhanced learning: Taking memory tests improves long-term retention. Psychological Science, 17(3), 249-255.
- Cepeda, N. J., Pashler, H., Vul, E., Wixted, J. T. y Rohrer, D. (2006). Distributed practice in verbal recall tasks: A review and quantitative synthesis. Psychological Bulletin, 132(3), 354-380.
- Karpicke, J. D., Butler, A. C. y Roediger, H. L. (2009). Metacognitive strategies in student learning: Do students practise retrieval when they study on their own? Memory, 17(4), 471-479.
- Rohrer, D. y Taylor, K. (2007). The shuffling of mathematics problems improves learning. Instructional Science, 35(6), 481-498.
Para empezar esta semana
No necesitas cambiar toda tu forma de estudiar esta semana. Hoy, antes de cerrar el cuaderno, escribe en una hoja todo lo que recuerdas del último tema que estudiaste. Compara con tus apuntes y marca lo que faltó: ese será el primer tema de tu próximo repaso. Encontrarás más guías como esta en la sección Estudiar Mejor.

Luiz Loiola es periodista y redactor de contenidos digitales con más de 8 años de experiencia en medios de comunicación y portales de noticias. Apasionado por temas de bienestar, tecnología, entretenimiento y estilo de vida, escribe con el objetivo de informar de forma clara, accesible y cercana al lector. Colabora con Portal Calera llevando contenido de calidad para el día a día de las personas.





